Score de crédito en EE. UU.: la herramienta que puede duplicar tu costo de vida si no la conoces

En Estados Unidos, no tener crédito es más caro que tenerlo y usarlo bien, por ello te contamos cómo conseguirlo para aprovechar sus beneficios

Tarjeta de crédito

Si recién estás empezando, abrir una tarjeta asegurada es el mejor primer paso. Crédito: Shutterstock

Cuando uno llega a Estados Unidos o lleva años manejándose solo con efectivo, es fácil pensar que el crédito es una deuda innecesaria. “Pago al contado, no deberle nada a nadie, estoy bien”. El problema es que, en este país, no tener historial crediticio no es lo mismo que tener buen crédito. De hecho, es casi como no existir para el sistema financiero.

Sin un buen puntaje (score), alquilar un apartamento, comprar un auto o incluso contratar servicios públicos puede salir hasta el doble de caro. La razón es que sin historial, las empresas no tienen forma de saber si eres confiable, así que te cobran un seguro o un depósito más alto “por las dudas”.

Es una barrera invisible, pero muy real, que afecta especialmente a los recién llegados y a quienes se mantienen al margen del sistema de crédito. Comenzar a construir un buen puntaje no requiere endeudarse ni pagar intereses absurdos, sólo conocer la información necesaria para ayudarte en esta faena.

Qué es el puntaje de crédito y por qué importa tanto

El puntaje de crédito es un número, generalmente entre 300 y 850, que resume tu comportamiento financiero. Los prestamistas, arrendadores e incluso algunas aseguradoras lo usan para decidir si confían en vos.

Una de las instituciones más conocidas que analiza este tema, FICO (Fair Isaac Corporation), el estándar líder en EE. UU. para medir el riesgo crediticio de un consumidor, explica que el puntaje mide básicamente la probabilidad de que pagues tus deudas a tiempo. A mayor puntaje, menos riesgo para el prestamista y, por lo tanto, mejores condiciones para vos.

En Estados Unidos, la mayoría de los prestamistas usan puntajes FICO, tener un buen puntaje (por ejemplo, superior a 670) puede traducirse en tasas de interés significativamente más bajas para préstamos, mientras que un puntaje bajo puede hacer que te rechacen el crédito o te cobren tasas muy altas.

Cómo un mal puntaje o la falta de historial te hace pagar más caro

El impacto del puntaje se siente en todo. Algunos ejemplos muy concretos son:

1. Alquiler de vivienda: la mayoría de los propietarios revisan el puntaje de crédito de los solicitantes, y un puntaje bajo o la falta de historial es una de las principales razones para rechazar una solicitud. Si te aceptan, pueden exigirte un depósito de seguridad más alto o incluso el pago de varios meses por adelantado.

2. Compra de auto: De acuerdo con el informe anual de Experian sobre el estado del mercado automotor, las tasas de interés promedio para un auto nuevo en el primer trimestre de 2026 variaban entre el 5,5% para un comprador con crédito excelente y superaban el 14% para un comprador con mal crédito. En un préstamo de $25,000 dólares a 60 meses, esa diferencia representa más de 7,000 dólares adicionales en intereses.

3. Seguros de auto y vivienda: la agencia de calificación financiera ValuePenguin indica que las compañías de seguros en muchos estados utilizan una forma de puntaje de crédito basado en seguros para calcular las primas.

4. Servicios públicos: sin historial crediticio, es común que las compañías de electricidad, agua y gas te exijan un depósito de seguridad, que puede ser de varios cientos de dólares.

¿Tarjeta de crédito o tarjeta de débito? La diferencia que cambia todo

La confusión entre tarjeta de débito y tarjeta de crédito es muy común. La tarjeta de débito está vinculada directamente a tu cuenta bancaria. Cuando la usas, el dinero sale de tu bolsillo de inmediato. No construye crédito.

La tarjeta de crédito, en cambio, te permite pedir prestado dinero hasta un límite establecido. Si pagas el saldo completo antes de la fecha de vencimiento, no pagas intereses y cada pago puntual se reporta a las agencias de crédito, ayudando a construir un historial positivo.

La entidad financiera U.S. Bank explica en su sitio web que para construir crédito, hay que tener algún tipo de cuenta de crédito abierta y activa, y para eso sí o sí hace falta un número de seguro social (SSN) o un número de identificación personal (ITIN).

Cómo empezar desde cero: la tarjeta asegurada (secured card)

La forma más sencilla y recomendada para empezar a construir crédito es con una tarjeta de crédito asegurada (secured credit card).

Esta funciona depositando una cantidad de dinero (generalmente entre 200 y 500) como garantía. Ese dinero queda bloqueado como “colateral”. La tarjeta te da un límite de crédito igual al monto que depositaste.

Luego, usas la tarjeta, haces compras pequeñas y, lo más importante, pagas el saldo completo antes del vencimiento cada mes. Después de un período de pago responsable (normalmente de 6 a 12 meses), el emisor puede devolverte el depósito y convertir tu tarjeta en una tradicional.

Según el análisis de la entidad financiera Chase, usar una tarjeta asegurada es una de las mejores formas de construir crédito desde cero o reparar un crédito dañado. No requiere tener historial previo y la aprueban casi todos.

Entre las marcas recomendadas para empezar está Discover it Secured y Capital One Platinum Secured, dos de las opciones con más reseñas positivas. Ambas reportan a las tres agencias de crédito (Experian, Equifax, TransUnion), no tienen comisiones anuales abusivas y ofrecen la posibilidad de migrar a una tarjeta no asegurada después de un tiempo.

Factores que realmente afectan el puntaje y cómo controlarlos

Según FICO, los factores que determinan tu puntaje son cinco, en orden de importancia:

  1. Historial de pagos (35%): pagar a tiempo es el factor más importante. Un solo pago atrasado puede hundir tu puntaje.
  2. Cantidad de deuda (30%): no es tanto cuánto debes, sino qué porcentaje de tu crédito disponible estás usando. Se recomienda no usar más del 30% del límite.
  3. Edad del historial crediticio (15%): cuanto más tiempo tengas cuentas activas y en buen estado, mejor. Por eso no conviene cerrar tu tarjeta más antigua.
  4. Combinación de créditos (10%): tener diferentes tipos de crédito (tarjeta, préstamo, etc.) puede ayudar.
  5. Consultas de crédito (10%): las solicitudes de crédito nuevas pueden reducir tu puntaje temporalmente.

De acuerdo con el sitio web de crédito Credit.org, el impacto de las consultas y los saldos altos es temporal. Si pagas las deudas y evitas nuevas solicitudes, tu puntaje puede recuperarse en pocos meses.

Acceso al puntaje: ¿cómo saber cuál es tu situación actual?

Por ley, tienes derecho a obtener un informe de crédito gratuito de cada una de las tres agencias de crédito principales (Experian, Equifax, TransUnion) una vez al año a través del sitio oficial AnnualCreditReport.com.

Este informe no incluye tu puntaje, pero sí todo el historial de cuentas a tu nombre. Es la herramienta más importante para verificar que no haya errores o actividad fraudulenta.

Para ver tu puntaje, puedes usar servicios gratuitos como Credit KarmaDiscover Credit Scorecard o consultarlo directamente en el sitio web de tu banco (muchos lo ofrecen como un beneficio gratuito para clientes).

Recuerda que el objetivo no es acumular deudas, sino demostrar que, cuando tienes una, la pagas. Y ese simple hábito es la diferencia entre que el sistema trabaje a tu favor o en tu contra.

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